sábado, 19 de mayo de 2012

CANTAR CON PIE FORZADO


"Me duelen los labios de tanto pensar en ti"
y sangran las manos de tanto acariciar el espacio en que no estás
y rabian secretamente los laberintos de mi pecho, de tanto invocar tu nombre
y duele doblemente saberte ajena,
saberte imposible entre las cuatro paredes de mi soledad
y que mis labios no conocen el sabor de tus hombros
y que no hay hora ni tiempo para mi
y que mi mirada es un polizón en tu perfil…
Lo que más duele es que ni siquiera puedo escribir tu nombre en este cantar.  

lunes, 13 de febrero de 2012

PERVERSIÓN AUDITIVA

Huyendo de los sueños guajiros, mi cuerpo se despierta cada vez más temprano: a eso de las 5 de la madrugada y a regañadientes de una psique proverbialmente perezosa, me levanto a pintar –eso sí, frenéticamente- para ello pongo agua para café y prendo la radio, pero como no es hora –todavía para Reggaetón- escucho las noticias… claro, lo esperado: ajusticiados por el narco, narcos que son policías, policías metidos en la políticas, mentiras presidenciales, mentiras empresariales y ese conocido largo etcétera… pero como soy un pervertido, también, de la palabra me atrae la lucha de los noticiario por el mercado de las orejas: sucede que desde las 6 hasta las 10 de la mañana en 102.5 de la FM Carmen Aristegui da curso al noticiero de radio más influyente, sea por lo que sea: el amor de mi vida dice que es una izquierdosa protagonista y quizá sea así y por ello la corrieron de XEW radio y la suspendieron cuando insinuó que Calderón era un dipsómano, ¡mentira!, todos lo sabemos qué FECAL es un asqueroso borracho, que es otra cosa.
Por aquello de la competencia, a esas mismas horas se  transmite por XEW “El mañanero” del que fuera alguna vez respetado Víctor Trujillo… la diferencia es total: el payaso tenebroso (y no me refiero a Platanito) a perdido la poca dignidad que le quedaba y engaña a un  puñado de ingenuos con desplantes “críticos” sin sustancia ni argumentos haciéndose rodear de comparsas que torpemente hacen el papel de patiños. En el programa se discute sesudamente de futbol y de tangas, se distribuye gratuitamente los adjetivos de “pendejos” e “idiotas” a quien sea y se denigra a la mujer, mostrándola como un objeto sexual enmascarado. 

Otro programa que se perpetra desde las 6 de la mañana a la una de la tarde es “Y usted… ¿qué opina?” del ultra derechista y pro-gobiernista Nino Canun, por “La 69” (690 am) cuando menos él no emboza sus intenciones: en el 2006 repetía todo el tiempo una cortinilla, con la voz de una niña, que decía: “Porque quiero un México mejor: Felipe Calderón”, hoy la cortinilla dice “Porque quiero un México mejor, yo creo en ti” y enseguida se escucha a la candidata del PAN diciendo alguna de sus dopadas opiniones. Nino Canun (que los chistositos llaman Nino Canino) lanza al ruedo a mastines de todos los partidos –registrados- a una pelea de perros de todos contra todos, se despedazan ante el micrófono y, como buenos políticos, al acabar el programa se van, tomaditos de las manos, a tomar una copa. En las 7 horas diarias no tiene un solo analista serio; porque no tomaré como analista al “Lic. Valderrabano”: un triste patiño que dirige sus poco imaginativos misiles a quien Canun le indica. Lo que no entiendo es porqué, si es tan caninamente fiel del sistema no está en la tele.
¿Quién los escucha? Para saber eso hay que darle una oidita a los comerciales: en el noticiero de Aristegui se anuncian carros del año y oportunidades de inversión, tiendas para billetudos o quienes quieren parecer “totalmente payaso”, es decir: las incendiarias investigaciones de los colaboradores del programa caen en un agujero. Los que ven y oyen a Brozo son la clase intelectualmente desposeída y psíquicamente adolescente, que calienta sus inmaduras necesidades viendo a una chava en bikini. ¿Y los de Nino? Ingenuos políticamente, como la inmensa mayoría de éste pueblo que desconoce lo más básico de la teoría política.
¿Entonces por qué los escuchas?, me dirán y yo, responderé humildemente: Porque también de los oídos soy un pervertido, ¿por qué más?.

domingo, 12 de febrero de 2012

ALGO SOBRE LA DECADENCIA ASCENDENTE




Después de 2 años, ayer sábado viajé a Chalco, el pretexto fue a comer con mi dulce Ruth. No reconocí la ciudad: aunque, como siempre, sucia y llena de vendedores de lo inimaginable piratería, ahora también está  llena de violencia: pasan los gritones de noticias anunciando otro asesinado-mutilado-calcinado más en la zona, ante mis ojos asaltan a una mujer que sale del restaurant donde comemos, el atrio de la iglesia hiede a orines y es un santuario a la basura. Quería ver el kiosco que está frente al palacio municipal: recuerdo fue habilitado como un pequeño centro de exposiciones donde los artistas de la zona podían exponer su obra, en la parte superior se realizó –hace unos 10 años-  un mural. Lo que encontré fue una “fuente de sodas” apestando el aire con los hedores propios de aceite barato re-quemado en frituras altas en colesterol y al mural en las más penosas condiciones… pobre Chalco, tan lejos de dios y tan cerca de gobiernos priistas. Aquí algunas fotos.

jueves, 19 de enero de 2012

Viva Cristo Rey y el Reino de este Mundo

La Guerra Cristera fue un movimiento armado que desde 1926 hasta 1929 combatió la política laica del presidente Plutarco Elías Calles y de su sucesor, Emilio Portes Gil, en cuyo mandato se puso fin al conflicto religioso. La denominada “Guerra Cristera”, estalló en agosto de 1926, principalmente en los estados de Jalisco, Nayarit, Guanajuato, Michoacán y Zacatecas. Su origen fueron las medidas adoptadas por el gobierno de Calles, para implementar el artículo 3º constitucional y darle al país una educación laica, gratuita e impartida por el Estado, se buscaba disminuir las perniciosas actividades educativas de la Iglesia, que al ser confesionales impedían una verdadera educación científica y, al mismo tiempo, condenaban al pensamiento mágico a los educandos; políticamente determinaban al alumnado en una posición de ultra-derecha, hay que sumar a todo ello la imposibilidad de una sana discusión de las ideas en las aulas pontificias, el ataque a otras denominaciones religiosas y a toda idea considerada “hereje” por la iglesia romana.
El ejército cristero estuvo compuesto básicamente por peones y aparceros rurales analfabetos y pobres, dirigidos por sacerdotes, quienes, cristianamente, los pastorearon al matadero, puesto que enfrentaron las tropas federales, bien pertrechadas y con gran experiencia, que habían luchado en la revolución.
Génesis del Ejército Cristero

En enero del 1927 la iglesia cerró los templos y acusó al gobierno federal de ello, más aún, hizo correr el rumor que Elías Calles quería quemar la virgen de Guadalupe y poner en su lugar un “Cristo Rojo”, esto se tradujo en un falso referéndum entre los católicos que dictaba, a partir de aquel momento, “no había más remedio que la guerra”. La dialéctica de la violencia se desata por los dos bandos, donde abundan provocaciones cristeras, detenciones de sacerdotes, la llegada del ejército a la zona y la inspección de las armas de los sospechosos. Desde antes de la suspensión del culto la cúpula romana contrabandeaba armas desde los EUA y amenazaba diplomática y teológicamente en lo internacional, lo que acrecentó la oleada antirreligiosa.
Cuando debes defender la patria esperas te den –cuando menos- un arma y entrenamiento militar, pero los combatientes de la Guerra Cristera se dispersaban a pie, liderados por sacerdotes metidos a militares, sin instrucción militar alguna; su única preparación era –eso sí- mística: al amanecer se celebraba la santa misa, que, ayudada por enormes escapularios, protegían de todo mal a los cristeros. Lo malo es que las balas eran ateas e ignoraban toda protección celestial.
Después de las explosiones aisladas de 1926, vino la reanudación lenta y general en la primavera de 1927, que la represión se extendió hasta los años de 1928-29. Sin planes, sin organización, con jefes-sacerdotes ineptos y sin preparación, los cristeros se levantaron, eso sí, con armas nuevas y mucho parque, “obsequios” del vaticano, que, como era de suponerse, se deslindó astutamente de estos grupos.
Sin un uniforme, sin equipo estandarizado, reconocible en los comienzos por su brazalete negro, signo de duelo y luego por su brazalete blanco y rojo, de los colores de Cristo, pasaron de la partida al escuadrón, del escuadrón al regimiento, del regimiento a la brigada, y cuando se llegara a las divisiones de varios millares de hombres, por su limitada capacidad estratégica se circunscribieron a la guerra de guerrilla. La base seguiría siendo siempre la unidad local, el pueblo o los pueblos sostenían los combatientes, a los que se volvían después del combate y la dispersión, para permanecer en ellos hasta la próxima concentración. Esto es porque la cúpula católica no buscaba triunfar en la guerra: querían tratar con el gobierno mexicano desde una posición de fuerza política y retomar –como al final lograron- sus privilegios… los miles de muertos no importaban, ellos ascenderían al cielo de los mártires.
Cuando inicio el movimiento se juntaban en pequeños grupos para ocupar los ayuntamientos de los pueblos y para abrir una que otra de las iglesias, tomadas por el gobierno. Estos combatientes y el pueblo que los sostenía se reclutaban en todos los grupos rurales y urbanos, por debajo de determinada cifra de ingresos. La gente del campo suministraba a la vez los soldados y sus aliados civiles; la gente de las ciudades trabajaba en la organización, en la propaganda y en el aprovisionamiento.
Reclutamiento de los Cristeros
    La propaganda de la iglesia radicalizó aún más la situación: presentaba a los cristeros como a pequeños propietarios que defendían sus tierras y sus principios contra los agraristas (proletarios agrícolas beneficiados por la reforma agraria), “rojos” por supuesto y enemigos de la verdadera religión. En realidad los combatientes cristeros ignoraban estas sutilezas ideológicas, pues eran parte de la gran población rural, ignara y fanatizada: el 60% vivía del trabajo de sus manos. En Jalisco existía, un problema agrario, lo cual explica la presencia de 25 mil agraristas concentrados en los sectores, en los Altos había pequeños propietarios que alcanzaban un cifra del 25%, masivamente cristeros, pero no representaron más que el 10% de los efectivos rebeldes; y en los volcanes de Colima dieron un contingente igualmente numerosos cuando los caracteres étnicos y las estructuras agrarias son muy diferentes.
El reclutamiento de cristeros se hizo indiferentemente en todas partes: indios “comuneros”, despojados, peones y apareceros, siguieron el movimiento en masa, al igual que los marginados y los salitreros.
    Los habitantes de las ciudades, con excepción de algunos obreros todavía próximos al campo, y de algunos estudiantes (entre ellos muchos seminaristas que habían nacido en pueblos) se mantuvieron ausentes de los campos de batalla. Esta ausencia se debe por un aislamiento en la ciudad, no tiene la misma significación negativa que la de los ricos propietarios y comerciantes, fundamentalmente hostiles al movimiento, y que dirigían con frecuencia la oposición local, con ayuda del gobierno.
¿Quiénes conformaban el Ejército Cristero?

Jean Meyer afirma: “aquel que no toma parte en la “bola”, en la trifulca, el hombre muy joven, el encargado de familia, así como los ancianos, la esposa, que reprueba siempre la aventura, que reprocha al marido su afición a la violencia, y que no desempeña ya su función estabilizadora de la historia, comunica al movimiento cristero una amplitud notable, que puede compararse, en la escala nacional, a cierto zapatismo en los primeros años”  .
La religión se reproduce por la madre, los grados de mayor fanatismo son femeninos,  por ello no es de extrañar que en agosto de 1926, eran las mujeres las más decididas “en defender a Cristo Rey” al montar guardia afuera de las iglesias, y en todas partes los hombres se limitaban a desempeñar un papel secundario, no enfrentándose al gobierno y a sus soldados más que para defender a sus mujeres. El centro de la resistencia en Huejuquilla fue María del Carmen Robles, que supo resistir al general Vargas, y cuyo “martirio” le valió una fama de santidad. María Natividad González, llamada la “generala Tiva” era tesorera de la Brigada Quintanar , mientras que doña Petra Cabral, no contenta con dar a sus hijos a la “causa”, aprovisionaba a los cristeros. Aunque en general sus actividades eran de limpieza, economía, propaganda y aprovisionamiento, se vieron algunos grupos femeninos que preparaban explosivos, y enseñaban a los hombres el arte de sabotaje.

viernes, 9 de diciembre de 2011

LA BIBLIA HENOTEÍSTA


U
na de las principales objeciones que interponen los cristianos para negar que su culto sea igual a las demás religiones primitivas es que la Biblia es monoteísta, mientras los demás textos sagrados  son politeístas, pero si vamos al origen del asunto debemos remitirnos al PENTATEUCO, es decir a los 5 primeros libros de la Torah (hoy conocido como Antiguo Testamento) constituido por Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio. Muy interesante por sí misma, puesto que ahí convergen los mitos fundacionales de las culturas que habían sojuzgado a aquel pueblo de pastores.
Desde el primer versículo del primer capítulo del génesis (orígenes) muestra la Biblia ser HENOTEÍSTA. (El henoteísmo o monolatría es la creencia religiosa según la cual se reconoce la existencia de varios dioses, pero sólo uno de ellos es suficientemente digno de adoración por parte del fiel)
En génesis 1:1 se lee en hebreo:
בְּרֵאשִׁית בָּרָא אֱלֹהִים אֵת הַשָּׁמַיִם וְאֵת הָאָרֶץ
Que se ha traducido como: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra”, sin embargo la palabra que se usa es Elohim término hebreo (אֱלׂהִים) que sería el plural mayestático, literalmente "Dioses", así que en realidad dice: “En el principio crearon los dioses cielo y tierra”
Al preferir un Dios (Yahvé) sobre otros (ahora anónimos) dioses, el henoteísta no niega su existencia, sólo elige al más poderoso o con quien ha hecho un pacto. De tal manera que el henoteísta no es un politeísta ni un monoteísta en sentido estricto. El henoteísmo comparte con el politeísmo la creencia en varios dioses, aunque no los considera tan dignos de veneración como el dios propio. Naturalmente, con el tiempo, el henoteísmo deriva necesariamente al monoteísmo (severo en el caso de los israelitas) dado la creencia de que sólo un único dios es merecedor de adoración, aunque no niega frontalmente la existencia de otros dioses.

Otra muestra del henoteísmo bíblico:
Salmos 82 (RV60)-Amonestación contra los juicios injustos.
Salmo de Asaf.
1 Dios está en la reunión de los dioses;
En medio de los dioses juzga.
2 ¿Hasta cuándo juzgaréis injustamente,
Y aceptaréis las personas de los impíos? Selah
3 Defended al débil y al huérfano;
Haced justicia al afligido y al menesteroso.
4 Librad al afligido y al necesitado;
Libradlo de mano de los impíos.
5 No saben, no entienden,
Andan en tinieblas;
Tiemblan todos los cimientos de la tierra.
6 Yo dije: Vosotros sois dioses,
Y todos vosotros hijos del Altísimo;
7 Pero como hombres moriréis,
Y como cualquiera de los príncipes caeréis.

Por otro lado: La unificación –casi destilación- de muchos dioses en uno es parte natural del desarrollo de las primigenias religiones. Para seguir paso a paso dicha transformación, recomiendo un alucinante texto de Freud, dividido en tres ensayos, titulado “Moisés y la religión monoteísta”.

domingo, 4 de septiembre de 2011

La verdadera historia del fin del mundo


Se ha repetido hasta el cansancio, que n
uestra época requiere imperiosamente del diálogo, sin embargo es evidente nuestra casi genética sordera. También se ha dicho que requerimos tolerancia, democracia, amor al planeta y al prójimo y ese largo etcétera que los políticos y animadores televisivos nos proponen… de dientes para fuera, claro, en un desacorde conjunto de monólogos en el que nadie escucha.
Entre la cultura del bienestar, la egocéntrica prepotencia que ésta engendra y la búsqueda de exo­tismos (“budismo” trasnochado, “religiones orientales” made in USA, yoga para sedentarios y chistes análogos) que llenen desde fuera ese enorme vacío espiritual producido por el capitalismo neurótico, donde la prioridad es llegar a SER por el número de cosas acumuladas. Claro, estas son expresiones externas de un mal más profundo, un mal congénito al capitalismo y que lo lleva de crisis en crisis.
Porque occi­dente padece una crisis de civilización desde hace siglos, crisis que ha pasado por varias épocas y que aparentemente ha rebasado, pero sólo superficialmente: porque la esencia del mundo occidental es el culto al individuo, al grado que la propiedad privada del UNICO es sagrada: sacra es su libertad enajenada que se confunde con el derecho de hacer lo que se le venga en gana, sagrado su derecho de explotar a su prójimo, de abusar de la tierra sin piedad. Esto a costa de la integridad de las personas que no tienen el poder: los principios subyacentes en esas formas de pensamiento e institu­ciones generadas para proteger estos intereses han violado cotidianamente la vida de generaciones de trabajadores. El ser humano se ha movido siempre en la paradoja que una y otra vez reaparece entre los ideales (sólo palabras que justifican el despojo) y los muy reales intereses económicos que finalmente mandan. Pero el UNICO suele intentar convencerse a sí mismo y a los demás de lo contrario.
Podemos afirmar, a partir de las lecciones de la historia: El modo de producción que no resulta destruido en un momento dado por las contradicciones de clase, prosigue momentáneamente su camino, soluciona crisis al menos parcialmente y, con tropiezos e involuciones y estancamientos sobrevive; sin embargo es indefectible su decadencia y aniquilación, dado las contradicciones que entraña y pasará, tarde o temprano a un nuevo estadio de la historia.
El imperialismo lo sabe y busca un millón de formas para sobrevivir, sin importarle cuantas cabezas queden aplastadas en el intento, ignora que finalmente su perversa naturaleza lo llevará a la catástrofe. Aunque hemos llegado al punto en que la destrucción del capitalismo signifique también la catástrofe del mundo: en su locura el neoliberalismo saquea toda riqueza natural, extingue por igual culturas como especies animales y vegetales… en su sordera histórica el capitalismo neurótico viaja en una vorágine que no sólo lo destruirá, sino que se llevará entre las patas al planeta.
No hay que achacar a agentes exteriores, al menos por entero, los procesos destructivos. Salvo casos ex­cepcionales, se gestan en el interior de las civilizacio­nes y en general de los fenómenos afectados. Los agen­tes externos influyen sin duda y a veces decisivamente, pero si la crisis no se inicia internamente, su influencia no rebasará ciertos límites.
Y el cáncer básico del capitalismo se llama propiedad privada, la egocéntrica individualidad que ex­perimentó un impulso a ini­cios de la Época Moderna y acentuó el derecho a la propiedad de los medios de producción como un derecho fundamental del UNICO, le dio poder y potestad para la realización de su idiota proyecto de mundo, aunque el mismo orbe se fuera al diablo, claro

sábado, 27 de agosto de 2011

LA TERCERA GUERRA MUNDIAL


La III Guerra Mundial o ”Guerra fría”, entre el capitalismo desbozalado y el socialismo “real” (liderados por los Estados Unidos y la URSS respectivamente), terminó simbólicamente con la caída del muro de Berlín, pero la calma fue rápidamente perdida cuando los grandes centros financieros del capitalismo triunfante se enfrentaron entre sí, comenzando la IV Guerra Mundial, esta vez por el control de la economía globalizada, guerra aún más secreta o enmascarada, si se prefiere, que la anterior, que se realiza ahora entre los grandes centros financieros, con escenarios totales y con una intensidad aguda y constante.
El rey supremo del capital, el financiero-especulativo, que tiene su cubil en las bolsas de Valores, empezó entonces a desarrollar su estrategia guerrera sobre el nuevo mundo y sobre lo que quedaba en pie del viejo. De la mano de la revolución tecnológica que ponía al mundo entero, por medio de una computadora, en sus escritorios y a su arbitrio, los mercados financieros impusieron sus leyes y preceptos a todo el planeta. La "mundialización" de la nueva guerra no es más que la globalización de las lógicas de los mercados financieros.
Sólo vemos fragmentos de esta guerra: tras toneladas de “información chatarra” que nada dice, ignoramos los bravos oleajes que suceden en la realidad. Un ejemplo: ya se ha olvidado –puesto que en este mundo destellar lo que pasó hace un minuto ya ni siquiera es historia- la trampa tendida por EUA que hundió la vida de ex dirigente del FMI y fuerte candidato a la presidencia de Francia, Dominique Strauss-Kahn; claro, este tipo de burdas trampas se aplican a todo enemigo del imperio: practicaron la misma acusación (violación) al creador de WikiLeaks, Julian Assange; como era de esperar, al final a ambos se le retiraron los cargos, pero tras de hacerlos añicos políticamente. Regresemos con Strauss-Kahn: a EUA no le convenía la política económica que el FMI quería practicar para salvar de la bancarrota a Grecia, puesto que significaría una inyección ingente de recursos, dinero que EUA ya no tenía, por ello se impuso una directora del FMI a modo: Christine Lagarde, acto que logró posponer un poco la cloaca de Pandora que se abrió cuando se enfrentaron los políticos fringos por el tope de la deuda, que significó la caída de la calificación de EUA  de AAA a AA, caída que jaló consigo a las bolsas de valores del mundo.
El imperio está desangrado por sus últimas aventuras militares, que no han sido muy afortunadas, el cada vez más evidente control económico mundial del Japón y la fuerza de la comunidad europea. Por ello los EUA han creado –siguiendo un viejo modelo que ha mostrado grandes fallos- otras guerras, ahora en África, tumbando gobiernos de todo tipo, incluyendo a los que les eran fieles, porque los Estados Nacionales (y sus gobernantes) pasaron de rectores de su economía domestica, a ser regidos, más bien teledirigidos, por el fundamento del poder financiero: el libre cambio comercial. Y no sólo eso, la lógica del mercado aprovechó la "porosidad" que, en todo el espectro social del mundo, provocó el desarrollo de las ccomunicaciones, y penetró y se apropió todos los aspectos de la actividad social. ¡Por fin una guerra mundial totalmente total!
Entre las bajas de esta nueva guerra está el mercado nacional. Una de las bases fundamentales del poder del Estado capitalista moderno, el mercado nacional, es liquidado por el cañonazo de la nueva era de la economía financiera global. El capitalismo internacional cobra algunas de sus víctimas extinguiendo a las burguesías nativas y adelgazando, hasta la inanición, los poderes públicos.